25 de abril de 2012

Tiny Furniture (Lena Dunham, 2010)

En cuestión de dos semanas me he hecho adicta a Lena Dunham. Empecé viendo 'Girls, la serie que acaba de sacar HBO, y me encandiló. Y luego vino 'Tiny Furniture' que es un poco la versión larga y previa a 'Girls'. Es curioso como con dos episodios y un largometraje es posible discernir de un modo tan claro los signos de autor, o las manías de cada uno, o el estilo (o la clase). Lena Dunham es bastante fácil de descifrar en ese sentido. Es honesta, directa, cruda, sarcástica, contemporánea y crítica, y todo ello como podéis suponer, es muy divertido. Tenemos todo el tiempo la sensación de que nos está hablando de ella misma y eso es algo que se agradece porque no hay ahí trampa ni cartón. No puede haberla cuando esta chica con kilos de más tiene el valor de poner escenas en las que sale en ropa interior paseando tranquilamente su celulitis (creo que no hace falta que explique lo que significa hacer eso en la sociedad actual, ¡es un suicidio estético!). Haciendo esto consigue una empatía directa e inmediata. Si tienes celulitis o eres un poco gorda, lo que en términos callejeros se traduce por ser una chica normal, te sentirás comprendida y respaldada, y si no eres tan gorda o no tienes esa cara un poco amargada, sin gracia y con acné que ella tiene, tan contra los cánones, te sentirás mejor aunque sólo sea por comparación. La mires por donde la mires la postura de Lena Dunham es ganadora. Además estoy completamente enamorada de su amiga la rubia, es un personaje carismático y duro a más no poder y me muero verla en acción.


21 de abril de 2012

Un poco de realidad no hará mucho daño a una gran belleza.

Carta de David O. Selznick a Richard Boleslawski, director de 'El jardín de Alá', enviada el 17 de junio de 1936.

"Querido Boley: Hable por favor con Marlene [Dietrich] sobre el hecho de que su cabello esté obteniendo tanta atención, y quede peinado a tal extremo que se pierda toda realidad. Ese cabello está tan bien ordenado que en todo momento -cuando sopla el viento, por ejemplo, o cuando Marlene se asoma al balcón o camina por la calle- sigue pareciendo suave e intocado; de hecho, está tan bien colocado que sólo podría ser una peluca. El extremo de ese ridículo es la escena en la cama. Ninguna mujer en el mundo ha tenido para su cabello la apariencia que Marlene tiene en esa escena, y toda ésta se hace prácticamente inútil, porque todo está tan exactamente en su sitio que se pierde el efecto de una mujer hostigada y preocupada. Incluso hoy, durante el rodaje, pareció insensato que el peluquero corriera entre tomas a poner en su sitio cada hebra de cabello, mientras al fondo se veía cómo las palmeras se agitaban con el viento. Seguramente un poco de realidad no hará mucho daño a una gran belleza."

20 de abril de 2012

Un condamné à mort s'est échappé ( Robert Bresson, 1956)

La acción en Bresson es siempre doble. Un gesto constatado por una voz en off o viceversa. "Me quedé dormido", dice la voz en off mientras vemos al protagonista cerrar los ojos en su celda. Y entonces no tenemos nada más que eso, una acción pura carente de emoción. Esto tan antihitchcockiano que asusta, y a la vez me sigue pareciendo utópica esta idea tan Brecht de distanciamiento: sé que el condenado a muerte va a escaparse, y aún así no puedo evitar participar de la tensión evitada de cada escena. ¿Cómo escapar de ella? Ni todas las voz en off, ni todas las mostraciones de los dispositivos técnicos, ni todas las miradas a cámara, todas las narraciones palpables del mundo podrían impedirme participar en una película de Bresson en la que me interesa tanto lo que me cuenta, por muy nimio que parezca. He visto diez películas de Bresson y solamente Pickpocket es Bresson en la misma manera en la que ésta lo es. Bresson dice al inicio de la película que ha contado esta historia sin hacerla bella y yo siento que en ese sentido ha fracasado.



Porque la belleza no es sólo estilización o poesía, la belleza también puede ser ruda, tosca y cruda como 'Un condamné à mort s'est échappé'. Puede haber belleza en los gestos ágiles y rápidos de un carterista que se entrena en el metro de París y puede haber belleza en un proceso de fuga porque la acción es tan descarnada que duele. Y la belleza es dolor, o al menos debería serlo. Es lo malo de la belleza y la poesía: que la gente piensa en flores y primavera y puestas de sol. Sé que esto le molestaría porque va totalmente contra sus intenciones originales, pero cada vez que pienso en un plano de una película de Bresson (y son todos ellos planos que se quedan grabados a fuego en la mente), pienso en ellos como algo lleno de belleza. Piensa ahora, por ejemplo, en el plano final de Mouchette, con la niña que rueda buscando el suicidio, repetidas veces y fallando, hasta caer en el río. Sé que a él no le habría importado esto que digo y que ahora llaman spoiler y se rumorea que te estropea toda una película. Si alguna vez hago películas, juro que contendrán el final en el título.

19 de abril de 2012

Les neiges du Kilimandjaro (Robert Guédiguian, 2011)

Vi esta película pensando que sería 'Funny Games' III y resultó ser un poco Ken Loach pero en plan interesante.

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Be Kind Rewind, L'épine dans le coeur, The Green Hornet (Michel Gondry, 2008, 2009, 2011)

Acabamos el ciclo de Gondry esta semana con 'Be Kind Rewind', 'The Green Hornet', 'L'épine dans le coeur' y el dvd recopilatorio de sus videoclips.
Me alegro mucho de haber decidido hacer este trabajo porque a veces adoras a un director, pero no lo recuerdas cada día. Hay tantos directores loables si tienes en cuenta la historia del cine, que es difícil recordar sus hazañas diariamente, pensar en tal o cual plano o idea brillante cada vez que comes o te desnudas para meterte en la ducha.

Recordaba muy poco de 'Be Kind Rewind', y creo que pasado un tiempo volveré a olvidarla (siempre estoy hablando de recordar/olvidar, pero cuando se trata de Gondry supongo que está permitido) porque es una película que me falla por todas las esquinas. Creo que el princial problema es que la idea es demasiado buena para hacer solamente un corto pero demasiado poco estirable para hacer un largometraje, por lo que la mayor parte del metraje es repetitivo y vacío. Creo que esta es una característica de Gondry, tiene unas ideas magníficas y dignas de alabar, y quiere enseñarnos todos sus ingeniosos inventos, pero a veces no es capaz de encontrar un hilo adecuado que las una. Es por eso que 'Be Kind Rewind' no se aleja demasiado de ser una película entrañable e ingeniosa que obviamente me hizo llorar una vez más, pero que compite con 'Eternal Sunshine of the Spotless Mind', que, no me cansaré de repetirlo, es una de las películas más maravillosas sobre la faz de la tierra, y probablemente la másmejor del S.XXI.

Mis amigas siempre se reían de mí porque decían que votaba en Filmaffinity aquellas películas en las que me quedaba dormida o veía así de risas y sin parar de hablar. Es cierto, he pecado, pero eso era antes, una Yo del pasado más mala, con menos principios. La Yo de ahora, para demostrar su integridad, no ha votado 'The Green Hornet' en Filmaffinity a pesar de haber estado sentada en el sofá de principio a fin, y nunca nunca lo hará porque nunca nunca tendrá la paciencia ni el espíritu como para volver a ver esa basura. Él también está muy disgustado por haberla hecho:

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'L'épine dans le coeur' es una pequeña joya, quizás la más distinta entre todas ellas. Gondry siempre está hablando de sí mismo, de sus sueños, de su niñez, de sus fobias. 'L'épine dans le coeur' es maravillosa porque se enseña a sí mismo al mostrar su pasión por otra persona, una perosna que además es profundamente interesante. Es un documental hecho sin miedo ni vergüenza, y hoy en día eso tiene mucho mérito.

Por último, ver los videoclips de Gondry siempre es un volver a la adolescencia, cuando escuchabas Björk y Beck y los White Stripes y aparecían esos videoclips INCREÍBLES llenos de imaginación, riqueza, que te contaban una historia, que podrían ser una pequeña película de 3 minutos. Arte:

14 de abril de 2012

Benvenuti al Sud (Luca Miniero, 2010)

Sólo hay una frase que podría recuperar de esta película de mierda.

"En el Sur lloras dos veces, una cuando llegas, y otra cuando te vas".

Había escuchado esta frase ya antes aplicada al Erasmus. No sé cómo lo han vivido las demás personas que se han escapado durante un año de su ciudad o su país, pero es cierto que salí de Galicia llorando como si se me fuera la vida en ello. Me derrumbé durante el concierto de Arcade Fire, días antes de marcharme, la maleta aún sin hacer pero los cientos de papeles ya cubiertos. Billete de ida y la llegada de noche a una estación de autobús desconocida y completamente siniestra. Sin taxis que me llevaran a casa, sin saber cómo llegar a ella. Sin un mapa, sólo un nombre, "Rue Louis Pasteur". Unos ancianos me ayudaron, tuve que hablarles en inglés porque no sabía decir ni entender más de dos palabras en francés. Cuando llegué la casa estaba vacía, mi cama sin sábanas, una casa inmensa llena de ruidos de tormenta (porque, claro, había tormenta), el techo de la habitación de mi compañera se había derrumbado por la lluvia la noche anterior y la cama estaba llena de escombros. Esta podría ser muy parecida a la deprimente llegada del protagonista de 'Benvenuti al Sud' o de su antecesora 'Bienvenue chez les Ch'tis' (poco importa que sea Norte o Sur, el caso es que siempre se llega de noche y con lluvia y soledad). Obviamente lloré durante horas, lloré durante todo el trayecto en avión hasta Barcelona, durante todo el trayecto en autobús hasta Avignon. Lloré al bajar en la estación y dios mío, lloré toda la noche en esa cama vacía en esa casa vacía en esa ciudad vacía de cualquier cosa que me pudiera resultar familiar.

El resto es una historia muy larga, pero no volví a llorar demasiado, de hecho creo que fueron los meses en los que menos lloré de mi vida. Los escombros se barrieron, encontré sábanas para mi cama, la casa se llenó de gente de muchísimos países, y enseguida aprendí qué significaba ta gueule.

La otra vez que lloré como si se me fuera la vida en ello fue, efectivamente, al abandonar Francia. Meter en esa maleta todo un año, enviar paquetes porque quieres llevarte todo lo posible de allí hasta que te das cuenta de que todo lo que quieres llevarte no es realmente embalable. Vas a esa estación siniestra que te recibió pero ahora es de día, hace calor y llevas pantalones cortos y gafas de sol. Como les ocurría a los protagonistas de ambas películas, las partidas siempre son de día y con sol. Y no estás solo, la gente te despide desde el andén y tú te derrumbas sin poder parar de llorar durante horas. Al pasar la frontera llamé a mi madre por teléfono y llorando como una niña pequeña le dije que me quería morir de tristeza. Entonces ella me dijo que tenía que recordar el día que me había marchado de Galicia, cómo lloraba y se me iba la vida y no quería no quería no quería irme de allí. Claro que me acordaba, dije pataleando, pero estaba equivocada y ahora estaba en lo cierto, ahora siempre es peor. Mi madre me dijo que todo aquello pasaría y algún día dejaría de echar de menos esa casa en Francia de igual modo que aprendí a dejar de echar de menos mis hogares en Galicia.

Me gustaría extraer una conclusión inteligente de todo esto pero es domingo por la mañana y sólo se me ocurre decir que dejar cosas (países, personas) siempre duele, pero enseguida aparecen otras nuevas, y este proceso de reciclaje me parece una de las únicas cosas que pueden mantenernos vivos.

7 de abril de 2012

Shame (Steve McQueen, 2011)

Tenía muchas expectativas puestas en 'Shame', y casi todas se han ido a la mierda.

Para mí el primer error está en mezclar sexo y drama de un modo tan explícito (esa música tristona y machacona durante toda la película, agh). Vamos, creo que a todos los seres humanos nos encanta el sexo en mayor o menor medida, así que soy incapaz de ver el drama aquí. De hecho, ni siquiera soy capaz de ver una adicción. Vale, el tipo sale bastante de caza y tiene unas cuantas revistas guarras, pero, ¿dónde está la rareza o el exceso en todo eso? ¿dónde está el dolor?
Pienso en otras películas sobre adicciones, que acostumbran a ser al alcohol o las drogas. Vale, a casi todos los seres humanos nos gustan también el alcohol y las drogas, pero es más fácil ver el lado negativo de ellas y sus desventajas, como la muerte por ejemplo. Es más, ambas producen un grave deterioro físico pero el sexo a todos nos sube los coloretes y nos pone en mejor forma y más pletóricos. Pues eso, no veo el drama de que al chico éste le encante el sexo, y me diréis, qué dices loca, el problema no es ese, el problema es que tiene una adicción, y las adicciones son malas. Bueno, hola, que levante la mano quien no sea adicto a algo en la medida en que este personaje lo es al sexo sin que esto roce siquiera el drama (hola, me llamo Paula y soy adicta al chocolate y llevo una vida normal y no suenan violines de fondo cada vez que voy al supermercado a comprar un poco MÁS).

Más errores para mi gusto: el ritmo. Que no le pega a la historia ni con cola. Creo que peca de moderna, de silencios falsos, de vacíos impuestos, de nada que tenga que ver con lo que reside en su interior. Tampoco veo escándalo, y sinceramente, tiene muy poco sexo para ser una película sobre un adicto al sexo. Me diréis, noo, pero es para romper con el cliché. Y una mierda. '9 songs' al poder. Además, le he cogido una tirria insoportable a Carey Mulligan y su intento de suicidio es lo más estúpido y nonsense que he visto en mucho tiempo. No puedes pretender que me importe el devenir de unos personajes sobre los que no se profundiza nada en absoluto con la excusa de mostrarlos con frialdad porque ellos son fríos.

Eso sí, el travelling cuando sale a correr te ha quedado precioso.


Hermana pilla a hermano masturbándose en el baño: mitiquez.

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Les adoptés (Mélanie Laurent, 2011)

Vamos a ver. Cómo me cabrean estos melodramas extremos. Historia lacrimógena de dos hermanas, una se enamora, se queda embarazada pero la atropella qué sé yo, una moto, y se queda en coma pero embarazada y entonces la hermana llora, el novio llora, todos están tristes, finalmente la hermana muere, pero el bebé sobrevive y todos son felices porque se parece a ella y ella le verá crecer desde el cielo.

Llamadme nazi pero no me gusta nada cuando las actrices/actores se ponen a dirigir. No sé por qué les da por ahí, parece ser que como se pasan horas delante de las cámaras observando el oficio piensan que es muy fácil y que ya lo saben hacer todo y que tienen talento para ello. Y se ponen a hacer planos así muy vanguardistas tipo el fuera de foco es lo que se lleva ahora, en plan soy una artista, pero sin ningún tipo de coherencia o lógica, simplemente porque una vez se lo vieron hacer a alguien y pensaban que quedaba chulo:

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Y eso que Mélanie Laurent me caía muy bien, y habría matado por ella en 'Inglourious Basterds', pero aquí es que la mataría a ella directamente. Que escribir el guión, dirigir, tocar una canción y protagonizar una película no es cine de autor, es egolatría en unos índices que se salen del mapa. Eso sólo lo puede hacer Woody Allen y podía hacerlo Chaplin y Orson Welles, pero ya basta. Ya basta, actores y actrices, de utilizar vuestro nombre y vuestra fama para hacer bodrios. Digo esto porque he apreciado esta tendencia y todos se apuntan al carro, desde Julie Delpy hasta dios mío, he leído que Scarlett Johansson va a dirigir nosequé. Que esa es otra, cuando también cantan (curiosamente estas tres muchachitas son actrices, directoras y cantantes). ¿Cómo puedes creerte tal enviado de Dios? Podéis decirme "ignóralas y cállate". Pues no señor. Porque cada vez que un productor financia una película de mierda de Mélanie Laurent solamente porque es Mélanie Laurent y todo el mundo la conoce, está dejando de financiar otro proyecto que quizás hubiera sido mucho más interesante (facilmente) de una persona desconocida. Y con la música pasa lo mismo. Ya sé que ahora hay una democracia artística teórica donde se cree que todo el mundo puede hacer algo y ser visto/escuchado, pero NO SEÑOR, no hay dinero ni espacio para todos, y esta gente acaparadora e intrusista sólo lo hace más complicado. Por favor, Fernando Fernán Gómez, vuelve a la tierra y di tu frase, esa de: "Es usted muy gracioso, es usted muy ingenioso, dígaselo a su mamá y que le dé dos besos". Pero no nos torturéis con vuestro fantástico e inmenso talento, dosificadlo un poquito.

P.D. Todo esto es aplicable a un montón de gente excepto a Louis Garrel, que dirigió 'Petit Tailleur' y es arte, como su rostro.

6 de abril de 2012

L'enfer d'Henri-Georges Clouzot (Serge Bromberg, Ruxandra Medrea, 2009)

Hace años vi L'enfer, una película dirigida por Chabrol basada en el guión de Henri-Clouzot. La película tenía una fuerza intraducible. Me quedé fascinada cuando la vi, porque era técnicamente bastante corriente, y no era capaz de localizar dónde estaba su poder. Así que la volví a ver al día siguiente, y al otro, intentando encontrar ese algo tan hipnótico. Luego me di cuenta. Era el guión, había algo en él, una especie de magia o de misterio. Era como si no funcionase hacia el exterior, como una historia que pudieras analizar con el raciocinio, o unas imágenes que pudieras analizar semióticamente. No, L'enfer subía directamente desde los infiernos y se dirigía hacia la sangre, no hacia los ojos. Se metía, de algún modo, en tus venas, y las envenenaba de tal modo que a veces, viendo la película, sentía hasta asfixia.

Hacía mucho tiempo que quería ver L'enfer d'Henri Clouzot, la película que tomaba esas 130 horas que había grabadas por Henri-Clouzot que nunca se hicieron película y reconstruía como podía la historia. Ya sé que he usado la palabra hipnosis en el párrafo anterior, pero realmente no hay otra palabra que defina mejor lo que producen estas imágenes grabadas sin sonido, que parecen llegadas de ultratumba, como un enigma a resolver. Hace poco leí en un libro algo que decía Resnais cuando se dirigía a hacer 'L'annèe dernière à Marienbad. Decía que iba a hacerla para demostrar que era imposible hacerla. Creo que algo así debió sentir Henri-Clouzot cuando se pasaba los días obsesionado con determinada escena y quería repetirla hasta la saciedad, cuando no avanzaba, sólo se quedaba horas en silencio mirando ese lago donde quería hacer determinadas pruebas de luz. Yo creo que si esa película se hubiera hecho, con ese guión que me quiso hacer morir aún siendo filmado de un modo ligeramente mediocre por Chabrol, y con esas imágenes que no puedo evitar poner a continuación, habría sido sencillamente una de las mejores películas de la historia. O quizás no. Es lo bueno de los muertos y de las cosas que nunca han nacido. Siempre puedes poner todos tus sueños sobre ellas, y esperar que esa realidad alternativa hubiera existido. Todo es mucho mejor en nuestra cabeza, siempre.

Hay una de las mujeres entrevistadas en la película, no recuerdo quién, que decía algo que suscribo plenamente: "El sentimiento que tuve cuando leí el guión fue algo totalmente físico. Más físico que intelectual. Recuerdo la historia perfectamente, pero lo que quedaba no eran escenas ante las que uno dijera ¡Esto es formidable! ¡Qué visión! No era eso. Era algo que experimentabas a medida que progresabas en la lectura del guión. La ansiedad y la neurosis sentidas por Marcel, por Reggiani, tan potentes, que te sentías superada por un sentimiento físico de angustia, hasta llegar al punto de que no podías soportarlo"

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5 de abril de 2012

Repulsion (Roman Polanski, 1965)

'Repulsion' es la mejor de las pruebas de que aunque creamos haber olvidado una película por completo, ésta vive dentro de nosotros. No recordaba nada de ella, apenas unos detalles. Escribiendo un guión me vino a la mente el título como un flash, así que decidí volver a verla, y me sorprendí al ver que algunas escenas (salvando las infinitas distancias) eran iguales a otras que había grabado en otros cortos hace años, o cómo se parecen mis intentos de a algunas otras cosas que ahí aparecen.
Tengo que dejar de re-ver películas porque no puedo evitar hablar de recuerdos y olvidos.

'Repulsion' es increíble porque vive en las entrañas, así que supongo que es ahí donde ha estado escondida todo este tiempo. La repulsión vive en las uñas y es la sangre que se cuela entre las heridas, un movimiento exterior e interior, y vive por supuesto en las paredes y en un puño cerrado que se impulsa desde la garganta hacia fuera, que vive en el estómago y ruge por las noches al compás de un tictac de reloj que no se detiene y que va a más velocidad de la esperada por la vida, de la esperada por el tiempo. La repulsión habita siempre en una mujer y es una pulsión (re)petida, en bucle e incesante, que no te deja dormir, que te mantiene despierta cuando todos los demás son sexo y furia. La repulsión es el asesinato y la sangre fría aunque sobre todo es la sangre caliente que bombea en las sienes y es también toda la rabia del mundo reprimida. La repulsión es la pupila de Catherine Deneuve y sus piernas desnudas que reptan por el suelo como una maldita salvaje. Es la carne putrefacta, el olor insoportable, la repulsión no se puede encerrar, la única manera de vencerla es dejándola libre.

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4 de abril de 2012

[•REC]³ Génesis (Paco Plaza, 2012)

¡Me ha encantado!

Había visto el trailer hace mucho y ya me parecía una obra de arte en sí misma, porque en medio de la boda, de los gritos, de la sangre, de los zombis, aparecía una encantadora Leticia Dolera gritando ¡ES MI DÍA! y rebelándose contra los monstruos. Creo que esto marca toda la diferencia en las películas de terror, cuando el protagonista deja de correr, se da la vuelta, y tomando las riendas de la situación se decide a asesinar al malo en vez de huir de él.

El inicio de REC 3 es completamente efectivo. Se nos presenta el sistema de filmar al que anteriores REC's nos tenían acostumbrados (de la 2 sólo me lo imagino porque no la vi, y de la 1 no es que sea tampoco muy fan) y nos preguntamos si toda la película va a ser así como sus precuelas, aunque intuímos que no cuando el personaje de Atún, empleado de Filmax, nos presenta su steady-cam que realiza movimientos "como en el cine, porque la gente de ahora ya no aguanta las filmaciones de cámara en mano, que acaban todos vomitando". La presentación de los personajes se vuelve muy inquietante bajo esa apariencia de felicidad absoluta que tienen todos los vídeos caseros, donde la gente saluda y hace los míticos comentarios que todos conocemos y tú te preguntas cómo va a huir de los zombis el abuelo en silla de ruedas.

Los personajes son maravillosos. Me encanta Atún todo feliz con su cámara pidiéndole al otro que entre en esa boda y filme como lo haría Vertov y creyéndose un integrante del cinéma vérité. Me mató el personaje de la SGAE, que está en la boda sólo para apuntar las canciones que suenan sin derechos de autor, y que estoy segura de que el público aclama su cabeza y no quiere que sobreviva más de una escena. Y me encanta ella, la novia teñida de sangre, enseñando la liga y armada con una motosierra, tan Kill Bill (nunca arruinéis la boda de una chica).

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Creo además que REC 3 da con el tono perfecto. En primer lugar renuncia al terror y a gran parte de los sustos, algo que no habría funcionado a estas alturas, y se centra en la sangre y en lo gore (meterle una batidora en marcha a un zombi en la boca, bastante insuperable), que es lo que nos(me) gusta. Por otra parte está el humor, que lo impregna todo. Tanto, que el romance retratado se hace absolutamente naive y paródico pero sin caer en el patetismo. El resumen de este tono está ejemplificado en esa imagen de ambos besándose románticamente cuando ella ya es un zombi y a continuación le arranca la lengua, pero con amor. Arte.

La película es bella. En serio, bellísima. Tiene planos estéticamente impagables, especialmente el final: él avanzando por un túnel blanco con ella en los brazos y sus piernas a un largo goteando sangre. Podría enmarcar ese plano y colgarlo sobre mi cama y rezarle todas las noches.

Para acabar, ese final TAN matanza de Bonnie & Clyde, esa sobredosis de balas, sus cuerpos zarandeándose violentamente en el aire justo antes de caer de un golpe seco contra el suelo... Maravilla.

3 de abril de 2012

Coffee and Cigarettes (Jim Jarmusch, 2003)

Creo que fue a los 19 años que vimos las películas de Jim Jarmusch juntos en Barcelona. Vinieron de la mano de Jonathan nuestro amigo mexicanito que le adoraba por encima de todo y nosotros le comprendíamos muy bien. Quizás habíamos visto un poco antes 'Coffee and Cigarettes', era una de las más conocidas, ¿no?

No recordaba mucho de ella, recordaba que Roberto Benigni me encantaba. Volviendo a verla hoy me di cuenta de una cosa, y es que es muy 'Extras', de tan sólo dos años después, aunque ya existían los cortometrajes hechos por Jim Jarmusch antes. Detrás de ambas obras subyace la misma idea: los famosos son bastante humanos. Reirnos a su costa es un éxito asegurado porque durante décadas estuvimos bajo la sombra de su perfección, así que por muy ficcional que sea, descubrir que en un encuentro entre Tom Waits y Iggy Pop la conversación no sería absolutamente increíble sino terrenal e incluso un poco infantil, nos reconforta y nos hace reír. Y me parece una idea absolutamente acertada también por parte de ellos que se digne a bajar del Olimpo, al fin y al cabo una de las cosas más importantes de la vida es saber reirse de uno mismo.

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1 de abril de 2012

Thumbsucker (Mike Mills, 2005)

En un momento de 'Thumbsucker', los padres de Justin están en la cama y se preguntan:

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Y pensé que esa debía ser la pregunta definitiva que sustituyera al ¿cuántos años tienes?. Con cuántos años nos sentimos es infinitamente más importante pues nuestras acciones dependeran completamente de esto. Si nos sentimos adolescentes o demasiado viejos determinará nuestros sábados por la noche y determinará el tipo de bares que frecuentemos y el tipo de gente también. Pasar del cubata a la copa de vino, etc. La edad real sólo condiciona las obligaciones, y ahora que todo es tan relativo, que ya no nos casamos a los 23 años, ni siquiera eso.
En cuanto a la respuesta, no sabría decirlo. Me siento mucho más adolescente de lo que mi DNI indica, mucho más infantil, miedica, insegura, depresiva, caprichosa de lo que se le supone a mi edad. Sin embargo por otra parte me siento mucho más vieja y acabada y que llego demasiado tarde a casi todo de lo que se le supone a mi edad. Así que la respuesta no la sé, pero si sé que esa debería ser la pregunta siempre.