The Master (Paul Thomas Anderson, 2012)
Creo que Paul Thomas Anderson me gustaba mucho más cuando no se tomaba tan en serio a sí mismo. Me encantaba cuando se conformaba con contar historias en apariencia banales como 'Boogie Nights' con una realización y un estilo que dejaría boquiabierto al más duro. Me deslumbró cuando hizo 'Magnolia' y nunca pude parar de verla. Cuando hablaba de la vida, o de la gente de al lado, de ti o de mí, sin ningún temor ni pudor. Me gustaba un poco menos cuando se ponía romántico en 'Punch-Drunk Love' y aún así me vendió un poco de ternura cuando la vi de adolescente. Me gustó, ya menos, en 'Sidney', película de la que no retuve absolutamente nada. Y me engatusó de una manera hipnótica y cero racional en 'There Will Be Blood'. Sin embargo creo que en 'The Master', se me sale un poco de la raya. Llevo dos días intentando pensar qué es lo que no me ha gustado de 'The Master' y no soy capaz de dilucidarlo. Siento como si le faltara una colum...