Hugo Cabret (Martin Scorsese, 2011)
'La invención de Hugo' viene precedida por una calurosa y entusiasta acogida en Caimán de la que no he leído ni una sola línea. Después de verla, sólo cruza mi mente un pensamiento: los integrantes originales y fundadores de Cahiers du cinéma, jamás en la vida habrían aprobado una película como ésta. Estamos ante una película absolutamente preciosa, de una perfección estilística digna de admiración, y creo que estas dos características dañan irremediablemente la película. Es demasiado preciosista, demasiado impecable. Me recuerda a cien mil millones de otras películas actuales con una dirección de arte y con unos efectos especiales apabullantes, pero que no conducen a ninguna parte más que a un choque visual que te deja boquiabierto durante dos horas. Pero si profundizamos en 'Hugo', si dejamos a un lado las incontables referencias y homenajes al cine, estamos ante una historia de lo más tradicional y nada arriesgada. El héroe que encuentra a su compañera de aventuras ...