19 de agosto de 2012

The Cabin in the Woods (Drew Goddard, 2011)

Hace un tiempo Joy me dijo que Godard iba a hacer una película de terror. Mi primera reacción fue incredulidad y la segunda miedo. Me pregunté qué habría pasado por la cabeza de Godard para haber cambiado de género (como si Godard hubiera tenido género alguna vez) y acto seguido empecé a pensar en cómo sería esa película y se me hizo la boca agua. Una película de terror de Godard suena más apetecible que cuando Lars Von Trier dice que va a hacer una película porno. Sabes que será genuinamente diferente. Esa es más o menos la historia de cómo llegué hasta 'The Cabin in the Woods', de Drew Goddard, gracias a una confusión.

'The Cabin in the Woods' me ha gustado bastante, todo lo bastante que me puede llegar a gustar una película de estas características o limitaciones, pues dentro de lo que es, es relativamente original. Es cómica porque se nota que se rie de sí misma y de todo el género de terror, y admitámoslo, esas suelen ser las mejores personas/películas, las que reconocen sus defectos y juegan con ellos utilizándolos como base para algo útil, en este caso la comedia.

Mi momento favorito: cuando las compuertas que albergan a todos los monstruos o seres terroríficos de toda la historia se abren, y se inicia la masacre. So much fun!

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15 de agosto de 2012

Los sin nombre (Jaume Balagueró, 1999)

Jamás (JAMÁS) en mi vida había visto una película que tuviera "actores" que interpretaran tan (TAN) mal. No he podido pensar en otra cosa mientras veía desfilar ante mí esos rostros expresionistas descontextualizados y esas voces de anuncio de detergente. Y eso que a Tristán Ulloa te le quiero bien.

6 de agosto de 2012

Machete (Robert Rodríguez & Ethan Maniquis, 2010)

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La frontière de l'aube (Philippe Garrel, 2008)

Me gusta mucho Philippe Garrel. Me gusta por muchas razones, pero sobre todo me encanta que sea tan atemporal. Hoy me puse una película de Éric Rohmer de 1986 que no tenía el ánimo de ver y recordé que no hay nadie tan de su momento como Éric Rohmer. Quiero decir que Rohmer en los 80 era lo más ochentero que te podías echar en cara, de igual modo que en los 60 era sesentero. 'La frontera del alba' podría pertenecer a cualquier década sin ningún tipo de problema. Sus personajes podrían pertenecer a cualquier otro espacio. Eso me gusta de Philippe Garrel, cómo aisla a sus personajes de todo aquello que los rodea, siempre sobre un fondo negro, banal, y lo único que cuenta y protagoniza la escena son sus rostros perfectamente iluminados, una luz suave que se posa sobre las curvas de sus caras y sus cuerpos, que define los ángulos, que los convierte en realmente lo único que importa de sus historias: el ser humano, con todas sus consecuencias.
No es que Louis Garrel sea vintage por sacar fotos con cámaras viejas en el 2007. Por enviar cartas en lugar de llamar por teléfono móvil. Es simplemente que nada de eso importa. Me gusta cómo el tiempo se detiene y se pierde en los gestos, en las miradas al vacío. Me gusta cómo las películas de Philippe Garrel flotan sobre la nada más absoluta y dolorosa. Y me apasionan, en concreto, las historias que surgen alrededor de fotógrafo y musa, director y musa, pintor y musa.


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2 de agosto de 2012

God Bless America (Bobcat Goldthwait, 2011)

'God Bless America' es la película que el ahora necesitaba. Toda ella pertenece a este momento exacto. No puedo negar que me ha recordado a muchas otras cosas, pero aquí están reunidas todas ellas y el resultado es una obra tan divertida como cínica. Sí que es una Bonnie & Clyde contemporánea, un poco El Profesional (Léon) sin carga sexual. Me gusta mucho cuando una película tiene en su interior tanta mala leche que rezuma por los costados. El director está cabreado y yo también. Es una delicia ver 'God Bless America' porque realiza muchos de los sueños que siempre he tenido y uno en concreto: el asesinato masivo.

No hay mucho más que decir sobre el American way of life en el sentido más peyorativo del término. 'God Bless America' se toma mucho tiempo para presentar de dónde proviene el cabreo más que justificado del protagonista al contrario que otras películas de masacres (estoy pensando en Elephant) donde se trabaja un poco menos esa posible razón que todo ser humano debe sentir en alguno que otro momento pero que no todos llegan a realizar. Que tire la primera piedra quien no haya deseado matar a ese vecino arrogante que no tiene modales y que siempre aparca bloqueando tu coche y tiene un bebé que no te deja dormir, quien no haya deseado matar a esos hijos de puta que salen en la televisión 24 horas al día 7 días a la semana diciendo lo mismo una y otra vez, una y otra vez, riéndose de los débiles, haciendo producto toda la basura que tocan, humillando, explotando, creando gilipollas día tras día, sin piedad, sin moral, sin descanso. Yo siempre he querido matar a esa gente que usa leggins, a los que dicen que la fotografía de una película es buena sólo porque salen atardeceres o que el libro es mejor que la película sólo para dejar claro que han leído el libro, a los que apoyan las corridas de toros los he querido matar, y a la gente que no te deja pasar en la cola del supermercado cuando ven que tú sólo llevas un artículo. He querido matar a la gente que me empuja cuando anda por la calle y ni siquiera piden perdón, y a ese profesor de gimnasia que me suspendió por no saber hacer la voltereta cuando tenía 5 años. Quiero matar a Belén Esteban y quiero matar a Justin Bieber. Quiero matar a todos esos imbéciles que forman parte del engranaje y a los padres que los hicieron así. Quiero matar a la historia, por haberse pervertido de ese modo. Y tendría que acabar conmigo misma, por estar aquí, por haber participado de alguna de estas cosas de algún u otro modo alguna vez. En ese sentido, 'God Bless America' me ahorra los años de psiquiatra y mis problemas con la justicia, haciendo esas muertes realidad en la ficción. Para mí una persona normal no es aquella que se adapta a este entorno despreciable: para mí la persona normal es aquella que se despierta y lo rechaza. Para mí la gente normal es la gente solitaria, o muy cabreada, que siente ganas de matar o de explotar. Eso es lo lógico (lógico que salga mal). Lo irracional es la asimilación de todas las aberraciones diarias.

En 'God Bless America' hay dos protagonistas: Bonnie y Clyde. Léon y Mathilda. Frank y Roxy. Siempre fui de la creencia de que no hay nada que una más que el odio, y es precisamente lo que juntó a estos dos: un odio exacerbado, profundo, irremediable e incontenible hacia la humanidad. Sin embargo este modo se manifiesta en ambos de una forma distinta. Frank es un cuarentón cansado de la vida, aburrido y cabreado contra América y lo único que quiere es que la gente sea "nice", buena. Ha sufrido infinidad de golpes para llegar a esa explosión. Roxy es una adolescente cabreada, como si esas dos palabras no necesitaran la una de la otra. Víctima de esa teenage angst con la que muchos nos sentiremos identificados (y no tan teenage, probablemente Roxy sea uno de las identificaciones más profundas que haya sentido con un personaje de ficción en mucho tiempo) y esa rabia un poco irracional o aleatoria propia de la juventud. Roxy odia a la gente que choca los cinco, a los fanáticos de los Kardashian y de 'Crepúsculo', a la gente que habla de punk rock, por lo que no es exactamente una vengadora de la justicia y la paz universal como podría serlo Frank, sino una adolescente llena de ira por otra parte más que apoyada por mí.

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Dicho todo esto, le recomiendo 'God Bless America' a un montón de gente. Si todo esto que vengo de escribir así un poco sin pensar no es suficiente, vale la pena simplemente por ver cómo Frank y Roxy matan a todas aquellas personas en un cine porque no apagaron sus teléfonos móviles y no se callaron la puta boca durante la película mientras suena 'It's Oh So Quiet'. Amén.



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