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Mostrando las entradas etiquetadas como George Cukor

Gaslight (George Cukor, 1944)

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It Should Happen to You! (George Cukor, 1953)

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Una don nadie se compra una valla publicitaria y pone su nombre en ella en una plaza gigante de New York. Luego tiene seis vallas. Todo el mundo empieza a hablar de ella, le piden autógrafos por la calle. Se hace famosa, nadie sabe por qué, nunca hizo nada. Surrealista y sin embargo...

The Women (George Cukor, 1939)

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Había visto 'Women' hace años y me había encantado. Ayer tuve la oportunidad de volver a verla en la gran pantalla y me he dado cuenta de cómo una película en la que ni se ve ni se oye la sola voz de un hombre puede llegar a ser una oda al machismo. No podemos olvidar que 'Women' está dirigida por un hombre y, seamos francos, los hombres no tienen mucha idea del comportamiento o el sentir de las mujeres más que de un modo superficial. La primera evidencia se encuentra ya en los títulos de crédito, cuando mediante un sutil montaje nos muestra a la mujer en cuestión y el nombre seguido por la imagen de un animal: un caballo, un mono, un cordero, una cerda y, por supuesto, una zorra. La principal "cualidad" de las mujeres en la que se hace mucho hincapié es su necesidad imperiosa de cotillear. Sí, puede que esto sea algo intrínseco a nuestro sexo, a mí al menos siempre me gustó hacerlo y, lo reconozco, la mayor parte de estas veces no fueron exentas de cierta m...

Two-Faced Woman (George Cukor, 1941)

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No me extraña que en los carteles de la época los nombres de algunas estrellas estuvieran escritos en una letra mucho más grande que los de los propios directores. Greta Garbo brilla mil veces más que Cukor en esta película.

Holiday (George Cukor, 1938)

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En la fiesta de fin de año que tiene lugar en 'Holiday', se produce una escisión. Los buenos arriba, los malos abajo. Abajo, toda la aristocracia, haciendo gala de una hipocresía extrema, de un fingimiento aburrido, de un protocolo tradicional, beben champán. Arriba, los rebeldes (entre ellos, por supuesto, Cary Grant y Katharine Hepburn), jugando con marionetas, haciendo acrobacias, diciendo verdades sin tapujos, riendo y divirtiéndose. Entonces, dos de los malos suben arriba y entran en la habitación de los rebeldes. Y se produce esta situación. Brillante, ¿verdad?

Dinner at Eight (George Cukor, 1933)

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Me gusta cuando las cosas no se dicen y nos hacen escucharlas. Los asesinatos cometidos por sombras. Los te quiero nunca jamás pronunciados. Las sutilezas, la comida cuando aún no está masticada. Por eso me gusta cuando en 'Dinner at Eight', George Cukor nos dice sin decir que la criada sabe que Jean Harlow tiene un amante.