L'artiste (Michel Hazanavicius, 2011)
En la película de Kaurismäki salía un perro, Laika, que era listísimo. Hoy vi 'L'artiste', que además de ser una absoluta delicia visual (y sonora), también sale un perro precioso, listísimo, encantador, gracioso. Y me acordé de una pequeña cosa que escribí hace un año sobre los perros en el cine: La gente es de perros, o de gatos, igual que es del Barça o del Madrid o fan de Los Planetas o de Los Piratas. Nos encanta trazar líneas divisorias, como esa del círculo polar marcada con tiza, que atraviesa los tablones de madera de una casa en Finlandia. A partir de aquí, todo es lo opuesto. Hay que elegir. Ya lo decía Renton. Yo elegí a los perros. Los gatos me recuerdan a las femmes fatales. Se les ve en los ojos, como Simone Simon en Cat People. Cuesta discernir cuándo es mujer y cuándo es felina. Un gato sólo puede ser una mujer. Una mujer cruel, enfundada en guantes negros, que no camina, sino que se desliza. Qué solo vive de noche, porque es de color negro y puede camuflar...