Avanti! (Billy Wilder, 1972)
Lo malo de ser Billy Wilder es que corres el peligro de sufrir los inconvenientes de ser un genio. Es el mismo problema que tiene Woody Allen. Y es que aunque son genios prácticamente a tiempo completo, a veces hacen lo que comúnmente se conoce como obras menores . Que no son malas películas, simplemente parecen mucho peores al ponerlas en relación con el resto de su filmografía. Sin embargo, una cosa está clara. Italia no es un país, es una emoción.