Apflickorna (She Monkeys) (Lisa Aschan, 2011)
Miguel me dijo que tenía que ver ‘She Monkeys’ para
explicársela. No la vi por ese motivo, por la razón que explicaré a
continuación, sino porque me encantó el trailer:

En palabras no moderadas, lo de necesitar “explicar y
comprender” una película me parece una soberana estupidez. Me lo parece desde
hace mucho tiempo, pero sobre todo y para mí, quedó confirmado desde Lynch.
Cada vez que alguien me dice “no la he entendido” o hace alguna pregunta sobre
cualquier lógica narrativa, me pongo de mal humor. He de decir que siento más
debilidad por aquellas películas que me hacen preguntas más que por aquellas
otras que me las contestan, por aquellas películas que me permiten un margen de
movimiento y libertad a la hora de plantearme una historia o un sentimiento o
un dilema, que por aquellas que me insultan con su obviedad y su evidencia.
Hace mucho tiempo que el espectador es considerado un integrante de la obra,
así que ¿por qué no darle un poco de trabajo?
Y luego, tras ver ‘She Monkeys’ me pregunto, ¿realmente qué
es lo que hay que quiere Miguel/la gente comprender? ¿Un fin, el por qué de
haber hecho esa película, una escena en concreto, a dónde quiere llegar? Creo
que todas esas preguntas son igual de inútiles. Creo que el tiempo de las
explicaciones ha muerto, de las estructuras cerradas y las tramas explícitas.
No hay nada que responder. En esta película hay dos chicas, y les pasan cosas.
Y hay caballos, hay Suecia sucia y noches furtivas y rivalidad. Hay sexo. Hay
una furia animal que parece incontrolable, y hay maldad y para mí, hay algo muy
cercano a algún que otro punto de mi vida, en el que fui una de esas chicas, o
las dos a la vez. Qué más respuestas se podrían necesitar.






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