20 de octubre de 2014

Mommy (Xavier Dolan, 2014)

Creo recordar (y no sé si esto es cierto porque solo se lo escuché a alguien decir, y todo se terjiversa, o lo leí en alguna parte, o quién sabe, mi memoria es horrible), que Godard dijo sobre él mismo que era un director viejo haciendo películas de joven y que Xavier Dolan era un director joven haciendo películas de viejo (a propósito de Mommy).

A mí Mommy (y me desgarra contradecir a mi ídolo) no me parece una película vieja. Tiene algo que muy pocas películas tienen, y es un corazón. Pienso en Mommy como un producto del doctor Frankenstein, un pequeño ente al que alguien le introdujo un corazón, y este cobró vida, y empezó a moverse y a hablar y a sentir por él mismo. A Mommy se le sale el corazón por la boca, de tanta emoción y tanto amor y tanto odio y tanta pasión y tanta contradicción que tiene.

Mommy no es vieja, pues ninguna película vieja había experimentado con el formato (¿cómo no se le ocurrió a nadie antes?). Encierras a tus personajes en un formato cuadrado y minúsculo que incluso en una sala de cine se hace pequeño. Los cierras con llave, los ahogas, los exprimes hasta que no ves ni sientes otra cosa que a ellos. Y luego, cuando las cosas van a mejor, haces que el protagonista empuje fuerte con sus manos el lado izquierdo y el derecho de la pantalla, y que la convierta en 16:9. Y si todo se vuelve a teñir de negro, encójelos otra vez, poco a poco. ¿Qué película vieja haría eso?

Mommy no es vieja. Mommy es mitad adolescente y mitad adulta, pero ni siquiera cuando sea vieja será vieja.


1 comentario:

  1. Hai unha peli que lle encantaba a Godard e que fai cousas parecidas ás que fai Dolan aí:

    https://www.youtube.com/watch?v=soxN55f7fzU

    Pero que sexa dos cincuenta non quere dicir que sexa vella, claro.

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