The Red Shoes (Michael Powell & Emeric Pressburger, 1948)
'The Red Shoes' es una de las películas favoritas de Scorsese y puedo entender perfectamente por qué y tengo que reconocer que mi adorada 'Black Swan' pasa a ser un poquito menos si tenemos en cuenta esta otra.
Todo encaja a la perfección en 'The Red Shoes' y la materia con la que teje la historia es el cine más puro y a la vez llevado al extremo. Lo dicen las secuencias que se suceden a veces completamente mudas. Los movimientos más expresivos que se pudieran concebir para una historia de este tipo. La escenografía. Los diálogos, certeros. Hay algo muy bello en 'The Red Shoes' y es que en todo momento sientes que la cámara no se mueve con pies de plomo y no es algo mecánico, rígido y programado, sino que baila y oscila de un lado para otro, como si pudiera poseer cuatro extremidades y un torso, sus brazos fueran largos y delicados y te llevara en todo momento allí a donde es preciso estar.
A 'The Red Shoes' le sobran las palabras. Sólo hay que verla.

Todo encaja a la perfección en 'The Red Shoes' y la materia con la que teje la historia es el cine más puro y a la vez llevado al extremo. Lo dicen las secuencias que se suceden a veces completamente mudas. Los movimientos más expresivos que se pudieran concebir para una historia de este tipo. La escenografía. Los diálogos, certeros. Hay algo muy bello en 'The Red Shoes' y es que en todo momento sientes que la cámara no se mueve con pies de plomo y no es algo mecánico, rígido y programado, sino que baila y oscila de un lado para otro, como si pudiera poseer cuatro extremidades y un torso, sus brazos fueran largos y delicados y te llevara en todo momento allí a donde es preciso estar.
A 'The Red Shoes' le sobran las palabras. Sólo hay que verla.



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